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Pensamientos de marzo (21-3-18): abrir las puertas al espíritu …

Navacerrada

“Si la materia está viva, es porque está animada por el espíritu. Si estamos vivos, es porque nuestro cuerpo físico está animado por el espíritu. Así, estamos sometidos a una doble influencia: en tanto que el espíritu nos estimula, la materia tiende a paralizarnos, incluso a engullirnos. Es por ello que debemos siempre luchar. Aquél que no está iluminado, que no está vigilante, que se deja llevar por la inercia, se vuelve como un pantano cuyas aguas estancadas son invadidas por bichos y desprenden miasmas pestilentes.

Lo constatamos a diario: todos aquellos que se concentran en la materia, que se ponen al servicio de la materia, están amenazados por el estancamiento, la descomposición. Esforzaos pues en abrir las puertas al espíritu, dadle todas las posibilidades de manifestarse. Una vez le hayáis restituido su papel de rey, empezará a armonizarlo, a vivificarlo, a iluminarlo todo.”

Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-86). Pensamientos cotidianos, Editorial Prosveta. Imagen: Navacerrada, Madrid, 20 marzo 2018, cortesía de Fermín Tamames

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Pensamientos de diciembre (29-12-17): es un esfuerzo de todos los días, de todos los instantes…

princesa

“Toda la civilización no es otra cosa que un trabajo sobre la materia. Pero existen diferentes clases de materia, y este trabajo que hacen los humanos sobre materiales externos a ellos, pueden hacerlo también sobre su materia psíquica: todos sus instintos, sus deseos, sus sentimientos, sus pensamientos, representan una materia sobre la que tienen que hacer un inmenso trabajo de purificación y de elaboración. Desde un cierto punto de vista, podemos decir que se trata de un trabajo de creación que se asemeja a la creación artística, porque obedece a las mismas leyes.

El verdadero trabajo de creación es el trabajo espiritual, porque concierne a la totalidad de nuestro ser: nos proyectamos lo más arriba posible para poder descubrir un orden, una estructura, y para poder captar las partículas más puras que van a entrar en la materia de nuestros diferentes cuerpos: nuestros cuerpos espirituales, nuestros cuerpos psíquicos y nuestro cuerpo físico también. Es un esfuerzo de todos los días, de todos los instantes. Cada día añadimos un color más vibrante, una forma más sutil, un sonido más armonioso.”

Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-86). Pensamientos cotidianos, Editorial Prosveta. Imagen: pintura de Nicholas Roerich, “Beneficial herbs (Vasilisa the beautiful” (1941)

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Pensamientos de enero (23-1-18): edificamos una morada hecha con una materia luminosa

Orgaz

“El fuego celestial busca a los seres que van por el camino de la pureza, del desinterés, del sacrificio. Desciende sobre ellos, pero no los quema, los abraza para convertiros en focos de luz. El fuego divino posee en efecto esta particular propiedad de no destruir nunca lo que es de su misma naturaleza. En el momento en que este fuego penetra en el hombre, sólo consume sus impurezas; la materia que es pura, permanece intacta y se vuelve luminosa porque vibra al unísono con él.

Atraer el fuego celestial es la finalidad de nuestro trabajo. Sabiendo que viene sólo a un sitio preparado por él, un lugar que se encuentra en nosotros, incansablemente debemos buscar cómo purificarnos, santificarnos. Así, cada día, con pensamientos, sentimientos y actos inspirados por la sabiduría y por el amor, edificamos una morada hecha con una materia luminosa en la que el fuego celestial , reconociendo su propia quintaesencia, se siente irresistiblemente atraído. A este fuego celestial la tradición cristiana lo llama el Espíritu Santo.”

Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-86). Pensamientos cotidianos, Editorial Prosveta. Imagen: el campo en Orgaz, Imagen, cielo en Mongolia, junio 2007

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Pensamientos de noviembre (29-11-16): cada vez le aportamos más fuerza y más luz…

riocarrion

“El trabajo espiritual consiste en dar a nuestro espíritu poder sobre nuestra materia, y desde el instante en que decidimos emprender un trabajo tal, estamos obligados a distinguir entre estos dos polos de nuestro ser que son el espíritu y la materia. Empezamos por poner una cierta distancia con respecto de nosotros mismos y, cada vez más, vemos la diferencia que existe entre aquél que hace el trabajo, el espíritu, y la que es el objeto de ese trabajo, la materia. Poco a poco percibimos no solamente que los pensamientos, los sentimientos gracias a los cuales ejecutamos este trabajo son sólo instrumentos a nuestro servicio, sino que tomamos también conciencia que nuestro yo verdadero vive más allá de nuestros actos, de nuestros sentimientos y de nuestros pensamientos.

Sin embargo, tomar distancia con respecto a sí mismo no significa abandonarse. Este yo del cual nos alejamos, no lo abandonamos, al contrario: lo mantenemos bien a la vista, y después de habernos elevado hasta el mundo divino gracias a ese instrumento que es el pensamiento, descendemos de nuevo para orientarlo mejor y afinar su materia. De nuevo nos alejamos, de nuevo nos aproximamos, y cada vez le aportamos más fuerza y más luz.”

Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-86). Pensamientos cotidianos, Editorial Prosveta. Imagen: Río Carrión, Palencia, 15 noviembre 2016 (cortesía de Marga Lamoca)

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Pensamientos de octubre (6-10-16): las alegrías más sutiles vienen a visitarnos…

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“El ser humano viene a la tierra para trabajar sobre la materia: tanto sobre su materia física, como también, y sobre todo, su materia psíquica. Esta idea no debe nunca abandonar a quien aspira vivir la vida espiritual. A cada obstáculo, a cada prueba que encuentra, en lugar de quejarse y desanimarse, debe procurar movilizar todas las facultades que ha recibido del Creador, con el fin de dar cada vez un paso más en el camino de la luz.

Vivir la vida espiritual es una preocupación de cada instante. Nunca debemos sentirnos satisfechos de lo que somos, sino poner a trabajar nuestro intelecto, nuestro corazón y nuestra voluntad para eliminar lo que permanece todavía oscuro, desarmonioso en nosotros, y atraer las partículas más puras. Es así que, poco a poco, todo nuestro ser vibra de manera diferente, nuestra estructura etérica se modifica, se nos dan nuevas posibilidades y las alegrías más sutiles vienen a visitarnos”.

Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-86). Pensamientos cotidianos, Editorial Prosveta. Imagen: cielo en Abu Rad, India, noviembre 2015

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Pensamientos de septiembre (26-9-16): Hacer de nuestro cuerpo la morada del Dios Divino…

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“La espiritualidad no consiste en despreciar la materia, sino descender hasta ella, trabajar con ella para vivificarla y organizarla. Y por «materia», hay que entender también el cuerpo físico. Si lo descuidamos con el pretexto de consagrarnos a las nobles funciones del intelecto, del alma y del espíritu, poco a poco estas funciones también se debilitarán.

No hay que dejar el cuerpo físico en el estado de una casa abandonada que acaba sirviendo de refugio a los insectos y a las aves nocturnas. Al contrario, su propietario debe ocuparse con frecuencia en limpiarlo y mantenerlo, volverlo más ligero y más vivo. Descender a la materia con esta intención jamás es una caída. Y es ahí precisamente que debemos distinguir entre descenso y caída. Descender a la materia es una cosa, y caer en ella es otra. Debemos descender a la materia para animarla, iluminarla, para hacer de nuestro cuerpo la morada del Dios vivo.”

Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-86), Pensamientos cotidianos, Editorial Prosveta. Imagen: Antigüedad (Palencia), 17 julio 2016 (cortesía de Marga Lamoca)

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Pensamientos de septiembre (19-9-16): todo lo que vivís interiormente, tiene consecuencias

islamargarita

“Todo lo que vivís interiormente, tiene consecuencias. ¿Por qué? Porque cada pensamiento, cada sentimiento, cada deseo posee la propiedad de atraer del espacio una materia que le corresponde. Así, buenos pensamientos, buenos sentimientos y buenos deseos sostenidos por una voluntad firme atraen partículas de una materia pura, eterna e incorruptible.

Trabajad cada día para atraer esta materia sutil del espacio. Todas las partículas que recogeréis así, encontrarán su lugar en vosotros y al mismo tiempo rechazarán las partículas oscuras, gastadas y enfermizas. Es así como regeneraréis vuestros cuerpos físico, etérico, astral y mental. Y como cada partícula de materia va unida a una energía de la misma naturaleza, cuanto más pura es una materia, más vibra y atrae energías del mundo espiritual. Así pues, a medida que reemplazáis en vuestro organismo las partículas de materia gastadas por nuevas partículas más puras, atraéis hacia vosotros energías de las regiones celestiales.”

Omraam Mikhäel Aïvanhov (1900-86), “Pensamientos cotidianos”, Editorial Prosveta. Imagen: muchacho sal

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