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Pensamientos de enero (10-1-18): pensamientos de bondad, de luz, de paz

Puente

“Un pensamiento es un ser vivo y en su región, con los materiales sutiles de los que está formado, tiene grandes poderes. La ignorancia de esta verdad es para los humanos causa de muchas dificultades y pruebas. No ven, no sienten que su pensamiento trabaja, que construye o destruye; entonces se permiten pensar cualquier cosa, y después se extrañan de lo que les sucede.

Cada uno de nuestros pensamientos es una entidad viva, por ello debemos vigilarnos para no proyectar más que los mejores pensamientos, pensamientos llenos de amor, de bondad, de luz, de paz. El verdadero saber empieza ahí: en la conciencia de que un pensamiento es un ser real. Aunque no podamos ni verlos, ni escucharlos, ni siquiera tocarlos, todos los pensamientos, por débiles e insignificantes que sean, actúan como criaturas vivas.”

Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-86). Pensamientos cotidianos, Editorial Prosveta. Imagen: Senda de pescadores, Puente Ulla, A Coruña, 7 enero 2018 (cortesía de Jano González)

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Pensamientos de enero (8-1-18): comer con amor y conciencia…

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“No por comer mucho tendréis mejor salud. Comer demasiado es, por el contrario, muy perjudicial. La calidad de los alimentos es más importante; pero lo más importante es la manera de comer. Incluso reduciendo un poco la cantidad de alimento, si hemos aprendido a comer con amor y conciencia, podremos recibir más energías. Aquél que durante las comidas es capaz de liberar su pensamiento, de fijar su atención en la comida para penetrarla con los rayos del amor, opera, al comer, una separación entre la materia y la energía: la materia se disgrega, mientras que la energía penetra en él y puede disponer de ella. Se trata de los mismos procesos que en una central termonuclear. Si el ser humano supiese verdaderamente comer, apenas unos bocados le bastarían, y extraería de ellos energías para remover todo el universo.”

Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-86). Pensamientos cotidianos, Editorial Prosveta. Imagen: pintura de Nicholas Roerich, “Glory of the Himalayas” (1932)

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Pensamientos de enero (4-1-18): esforzaos en crear una atmósfera de armonía

Wisdom

“Todavía no buscáis lo suficiente todas las ocasiones que se os dan para uniros al mundo divino con el fin de calmaros, y de reencontraros a vosotros mismos. Y sin embargo, sabéis perfectamente que la agitación de la vida diaria termina destrozando vuestro sistema nervioso. El ser humano no está hecho para vivir con esta tensión permanente que le hace perder todas sus energías. Correr de la mañana hasta la noche, no es normal, y el sistema nervioso termina agotándose. Así pues, varias veces durante el día, deteneos algunos instantes. Esforzaos en crear en vosotros y en vuestro alrededor, una atmósfera de armonía y de amor. Si repetís a menudo este ejercicio, lograréis llegar hasta vuestro Yo superior que proyectará rayos beneficiosos sobre todas vuestras células. De este modo restableceréis el equilibrio y podréis reemprender de nuevo vuestras tareas cotidianas.”

Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-86). Pensamientos cotidianos, Editorial Prosveta. Imagen: pintura de Nicholas Roerich, “Book of wisdom” (1924)

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Pensamientos de enero (2-1-18): dad el primer paso

Oirot

“Jesús dijo: «Todo lo que queréis que los hombres hagan por vosotros, hacedlo igualmente por ellos». Por tanto, nunca esperéis que sean siempre los demás los que den el primer paso. Si queréis ser amados, ¡amad! Si queréis que os den, ¡dad! y si queréis recibir luz, comenzad dándola a aquél que tiene menos que vosotros, porque en este instante, algún otro, que tiene más luz que vosotros, acudirá a daros la suya. Efectivamente, esto es una ley. Ayudando a los demás, atraéis sobre vosotros a un ser visible o invisible que os ayudará. Esforzaos en ayudar a alguien, en animarle, y comprobaréis que la voluntad y el poder divinos acuden a reforzaros.”

Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-86). Pensamientos cotidianos, Editorial Prosveta. Imagen: pintura de Nicholas Roerich, “Oirot, the Messenger of the White Burkhan” (1925)

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Pensamientos de enero (1-1-18): vivan este primer día en la luz, el amor y la armonía

Tangla

“¡He aquí otro nuevo año! Procuren pasar este primer día en la mejor disposición interior, porque ese primer día tiene tanta importancia para el resto del año como el momento del nacimiento para toda una vida.

La vida de cada ser humano está marcada por las configuraciones astrales presentes en el momento de su nacimiento; y es la razón de ser de los horóscopos: el desarrollo de una vida conserva la huella de las influencias que actuaron en ese primer momento. A escala más reducida, el primer día de un año influencia la sucesión de los días que vendrán. Por ello, permanezcan atentos y vivan este primer día en la luz, el amor y la armonía. Hora tras hora, con la oración, la meditación, los cantos, y sobre todo con buenos pensamientos y buenos sentimientos, traten de grabar huellas de luz que influenciarán benéficamente todos los demás días de este año.”

Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-86). Pensamientos cotidianos, Editorial Prosveta. Imagen: pintura de Nicholas Roerich, The Greatest and Holiest of Tangla” (1932).

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Pensamientos de diciembre (31-12-17): Coincidentes vitales (Ramiro Calle)

cielo

Es en el Mahabharata donde podemos leer que los seres somos como maderos que durante un tiempo nos encontramos en el océano de la vida carnal y luego nos separamos. Pero esa separación, con respecto a los que llamo “coincidentes vitales”, no la siento como tal, porque si como declaraba Kabir, el mar y sus olas son una unidad, ¿qué diferencia hay entre él y ellas? El cegador resplandor del misterio de la vida, eclipsa la débil luz del entendimiento ordinario. ¡Qué enigma tan grande que en millones y millones de años vayamos a coincidir en esta vida con unas determinadas personas y en un universo tan vasto!. Es tan dificil -de acuerdo a la antigua parábola- como que una tortuga que habita en el mar y donde hay flotando una argolla, cuando saca la cabeza, una vez cada un millón de años, justo la introduzca en dicha argolla. ¡Los coincidentes vitales! ¿Por qué hemos llegado a ellos o ellos han llegado a nosotros? Son esas personas o animales que nos originan un sentimiento sublime e inmensurable de cariño.

A lo largo de una vida tratamos con muchas personas, pero solo unas cuantas podemos considerarlas nuestros “coincidentes vitales”. Ha sido tan difícil coincidir con esas personas que le han dado un sentido a nuestra vida, que me niego a creer que ese glorioso encuentro haya sido solo, como dice mi mente lógica, por casualidad o mera coincidencia o la simple ley del accidente o de lo fortuito. Podríamos haber nacido en otra familia o en otro país o en otra galaxia o como tortuga o un ratoncito, y entonces nos hubiéramos encontrado con otros “coincidentes vitales”, pero no con los que hemos ido hallando a lo largo de este vida y que han hecho que mereciera realmente la pena vivirla, a pesar de sus vicisitudes e incluso de sus acontencimientos pavorosos. Unos padres, unos hermanos, unos amigos auténticos, las personas que nos brindaron el aroma de su alma y nos impregnaron con su amor, unos animales domésticos que nos ayudaron a abrir el corazón y amar más y mejor. Sin esos coicidentes vitales, no merece la pena transitar por este escenario de claroscuros que es la existencia carnal.

Pero por haber podido abrazar a esos “coincidentes vitales” y haber podido sentir la tibieza de sus mejillas en mi mejilla y experimentar que el mismo aliento a todos nos anima, la vida ha adquirido su propósito y significado. MI gratitud es inexpresable para esos “coincidentes vitales”, que me han dado muchísimo más a mí que yo a ellos, y que han logrado que aún en la nube más oscura se manifestase una ebra de luz. Me gusta recordar esa historia en la que el maestro estaba muriendo y mira intensamente a su discípulo, para murmurar: “Querido mío, nos echaremos de menos tu y yo, pero no dejemos que sea demasiado. En realidad ningun encuentro ni ninguna sepración tienen lugar, porque siempre hemos formado parte de la Unidad”.

Uno de mis más amados “coincidentes vitales” fue mi hermano Miguel Ángel. Siempre se entregó incondicional a los demás. Recitaba como nadie al gran poeta místico Amado Nervo y, amigos míos, amados “coincidentes vitales” a los que tantos debo (a los que estáis y a los que ya partieron) os dejo con uno de esos poemas:

EN PAZ (Amado Nervo)

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje la miel o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.

…Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas noches de mis penas;
mas no me prometiste tú sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas—
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.

¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

Ramiro Calle, 31 de diciembre de 2017

Calle

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Pensamientos de enero (16-1-18): intensificar esta presencia…

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“Las necesidades superiores que se manifiestan en el hombre son la expresión de la Divinidad. Con sus aspiraciones elevadas, así como con sus actividades benéficas para los demás, es cómo los humanos dan prueba de la presencia de Dios. A medida que se expande su conciencia, acuden a visitarle percepciones de otro orden, como si fuera otra vida, la de este Ser sublime que se hubiera infundido en ellos, y cada vez se sienten más habitados por su presencia. Al intensificar esta presencia, se confunden poco a poco con ella, hasta convertirse un día semejantes a la Divinidad.”

Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-86). Pensamientos cotidianos, Editorial Prosveta. Imagen: “Himalayas” (1934), pintura de Nicholas Roerich

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